Cuando decidí que Indonesia sería mi siguiente destino, empecé a investigar qué otros lugares valía la pena visitar además de Bali. Y sin duda, la isla de Java fue mi destino seleccionado.

Tenía dos de los templos más importantes del mundo: El Borobudur, que es el más grande templo Budista del mundo; y el Prambanan, uno de los más grandes templos Hinduistas del sudeste asiático; y además contaba con dos volcanes activos: El Bromo y el Ijen.

Mi ruta sería así:
Aeropuerto Ngurah Rai, más conocido como Denpasar en Bali – Aeropuerto Adisutjipto de Yogyakarta
En Jogyakarta visitaría los dos templos y de allí tomaría un tren hasta la ciudad de Probolinggo
Desde Probolinggo tomaría un carro hasta la población de Cemoro Lawang para ascender el volcán Bromo
Retornaría a Probolinggo para tomar un tren hasta Ketapang – Java y de allí iríamos en moto hasta el la ladera del volcán Ijen
De vuelta algunos tomarían el ferri desde Ketapang para ir a Bali, y yo tomaría un tren para ir a Surabaya con destino Ho Chi Minh – Vietnam, parando un par de horas en Singapore

El vuelo fué muy rápido. En menos de una hora ya estaba allí. Volé con la tradicional Air Asia que usualmente es la aerolínea con los mejores precios del Sudeste.

En la ciudad de Yogyakarta no hay mucho que hacer o ver, incluída la recomendación del palacio que algunas personas dan. No considero que sea relevante visitarlo, aún así para mi fue la entrada a un cambio de cultura Hinduista a Islámica. Es mucho más económico que Bali en todo sentido y es el punto obligado para poder visitar los templos.

Mi recomendación es hacer cada templo en un día diferente, ya que quedan en dirección opuesta, y vale la pena tomarse el tiempo suficiente para recorrer cada uno. Yo no tomé ningún tour. Simplemente rentamos una moto y nos dirigimos hasta allá. Pagamos 100.000 rupias o 7USD por día.

La entrada a cada templo tiene un valor de 25USD, pero si se compran a la vez, se obtiene un descuento y el valor a pagar es de 40USD. No aplica sí se quiere ir a ver el amanecer desde Borobudur, el cual tiene un valor de 35USD y solo se puede comprar individualmente. Las boletas se adquieren en las taquillas de los templos, y es una diferente para locales que para extranjeros 🙁

TEMPLO BOROBUDUR

Está ubicado a 43km de la ciudad de Yogyakarta, en sentido Nor-occidente. Nuestra idea era poder ver el amanecer, pero no dentro del templo, sino desde un monte que queda cerca, llamado Punthuk Setumbu.

El recorrido tomaba alrededor de 1 hora y media, por lo que a las 4am pasadas estábamos saliendo del hostal, aunque recomiendo que la salida sea antes, ya que hay que ascender el monte y se puede perder tiempo. Cuando nosotros llegamos ya estaba claro 🙁

De igual modo la mañana estaba bastante nublada, así que no logramos divisar el templo desde allí; aún así tuvimos una muy bonita y apacible vista.

A las 6am Borobudur abrió sus puertas. Nosotros nos lo tomamos con más calma y entramos a eso de las 7.30am. Me pareció un poco raro que estaba llenísimo de estudiantes de diferentes colegios. Día de salida estudiantil? No sé. Pero sabía que no íbamos a estar solos jaja, así que aceptamos las condiciones y lo disfrutamos.

En realidad fue una experiencia diferente y divertida. Ya lo había leído antes, pero no pensé que fuera de esa forma. Todos los niños querían tomarse fotos con nosotros. Parecíamos estrellas de cine. Muchos de ellos practicaban sus lecciones de inglés y nos hacían preguntas básicas del país y de lo que nos gustaba de allí.

Estuvimos toda la mañana allí interactuando con estos chiquillos y por supuesto admirando lo bonito del templo, que es el más grande templo Budista del mundo. Se construyó en el siglo VIII, aunque fue abandonado por siglos, cubierto por lava volcánica y jungla. Y fue hasta el año 1.814 que fue encontrado nuevamente por el Inglés Thomas Stamford Raffles, de quién hablé alguna vez, ya que fue el fundador de Singapur, quién también descubriría Prambanan 🙂

El templo pudo haber sido abandonado por varias razones. Una de ellas, su ubicación geográfica. Indonesia está llenito de volcanes y activos, y al templo lo rodean cuatro de ellos. Al parecer pudo haber una serie de erupciones que trajeron consigo creencias y supersticiones acerca de la mala suerte del templo e hizo que abandonaran el lugar. De hecho el Merapi hizo erupción en 2010, pero solo ocasionó el cierre por un par de días mientras se limpiaba.

Y si a esto se le suma el hecho de que Java haya cambiado de religión, tiene mucho sentido, ya que actualmente, y desde el siglo XV, la isla es netamente Islámica.

En 1.956 la UNESCO tomó el templo y  en 1.976 comenzó un proceso de restauración que terminó completamente en el año 1.982. Ya para 1.991 se declaró patrimonio de la humanidad.

El templo tiene 35 metros de altura y se divide 9 niveles. Los primeros 6 son bases cuadradas, y los tres últimos circulares, todos sobre una sola estupa, que si se mirara desde arriba se vería como un mandala, que representa la cosmología Budista.

El domo principal que está en lo más alto del templo, está rodeado por 72 estupas en forma de campana agujereada, y dentro de cada una de ellas hay un Buda sentado en posición de flor de loto, con las manos puestas en diferentes posiciones, con dirección a los puntos cardinales, representando de acuerdo a esto virtudes como la benevolencia, concentración, coraje, razonamiento, entre otras.

La visita en teoría debería hacerse en dirección a las agujas del reloj y empezando por la entrada oriental. A través del recorrido se va contando la historia de Buda, sus enseñanzas y su paso hasta llegar al Nirvana.

Fue un día bien caluroso, pero la mañana se pasó rápido. Alrededor de las 11am decidimos terminar con la visita y nos fuimos a pasear un poco por los alrededores, disfrutando de lo bonito de los campos verdes llenos de arrozales. Luego iríamos a recorrer un poco la ciudad.

TEMPLO PRAMBANAN

El siguiente día lo teníamos destinado a Prambanan. Este templo está ubicado a 17km de Yogyakarta, aunque en realidad pareciera que está dentro de la misma ciudad. El recorrido es muy corto y también lo hicimos en moto. Nuestra idea era ir en la mañana, pero entre la planeación de lo que serían los días posteriores, la ida a la estación de tren a comprar el tiquete con destino Probolinggo, y la lluvia del medio día, terminamos ingresando luego de almorzar en un puesto de comida justo en frente de la entrada del mismo.

Como el tiquete lo habíamos comprado el día anterior junto con el de Borobudur, ingresamos rápidamente.  En realidad este templo estaba más lleno de turistas de todas partes más que de niños, aunque también había algunos de los que no logramos escapar jaja!

Prambanan fue construído en el siglo IX, pero al igual que el Borobudur, también fue abandonado por siglos, con la mala suerte de que en el siglo XVI por un terremoto, sufrió daños muy graves, y hasta hoy en día se sigue reconstruyendo.

En 1811 los ingleses lo encontraron, pero la reconstrucción propiamente dicha comenzó en 1930 por los holandeses, al ser Indonesia una colonia de este país. Luego de esto ha sufrido nuevos daños. En 2006 un terremoto afectó bastante sus bases y en 2014 las cenizas del volcán Kelud también hicieron que sus puertas cerraran por unos días. Aún así, hoy en día es uno de los mayores atractivos de Yogyakarta. Para mí ha sido uno de mis templos favoritos.

A diferencia del anterior templo, este es Hinduísta. Es el más grande de Indonesia, y uno de los más grandes y representativos del Sudeste Asiático. Está dedicado a Shiva, que es el Dios de dioses para el Hinduismo, por ende el templo más alto, que mide 47 metros es el que está dedicado a él. Los otros dos principales son los templos de Brahma el creador, y Vishnu el guardían o protector del universo.

El templo de Vishnu está al norte del principal, y el de Brahma al sur.  Cada uno mide 33 metros de alto.

Así mismo hay tres templos más pequeños en frente de cada uno de los principales, y representan los tres vehículos de los dioses. El Toro Nandi para Shiva, el Ganso Sagrado para Brahma y el Ave Legendaria Garuda de Vishna, que de hecho es el símbolo nacional de Indonesia. Y dos más que flanquean a estos seis templos por el lado sur y norte. Finalmente ocho templos más pequeños, en los cuatro puntos cardinales y en las cuatro esquinas.

Finalmente, 224 templos más alrededor de los 16 principales, llamados Pervara. En realidad la mayoría de ellos están destruídos, y solo están los montecitos de piedra que pertenecieron alguna vez a estructuras de catorce metros de altas. Hoy en día solo hay dos en pie.

Tanto en el Hinduismo como en el Budismo, los templos tienen tres zonas o niveles. La más baja o la de los mortales y demonios, la media en donde las personas empiezan a ver la luz, y la más alta en donde están los dioses. Así son construídos los templos. Todo está puesto en cada lugar por alguna razón, y todo tiene una simbología que no es fácil de entender. Aún así son estructuras tan inteligentemente diseñadas y tan ricas en detalles. Que grandes arquitectos!

TEMPLO SEWU

Este templo no es muy conocido, o al menos no es muy visitado por los turistas, de hecho fuimos los únicos turistas por un buen rato, y luego aparecieron 4 personas que desaparecieron rápidamente. Increíble!!

Está ubicado a tan solo 800 metros de Prambanan, dentro del mismo complejo de templos, ya que no es solo uno, sino cuatro, dentro de los cuales también está el templo de Bubhra y el templo de Lumbung; así que con la misma entrada se pueden visitar todos. Yo solo visité Sewu que es maravilloso.

Es el segundo templo Budista más grande de Indonesia, y así como Prambanan sufrió los estragos del terremoto de 2016, aunque a decir verdad eso le da un encanto especial!

Fue construído en el año 792, y por su cercanía a Prambanan que era Hinduista, se podría deducir que las dos religiones vivían en completa armonía. Está flanqueado por dos guardianes que están a la entrada dando la bienvenida a los visitantes 🙂

Eran 249 templos construidos alrededor del templo principal, que se eleva a treinta metros de altura. Otra obra increíble de arquitectura.

Ya estaba atardeciendo y nos empezaron a desalojar. Una lástima, porque haber visto el atardecer frente al Prambanan habría sido increíble.

Ya era hora de volver a Yogyakarta. Otro día perfecto en Indonesia acababa de terminar. Era tiempo de dejar los templos, y el siguiente día emprenderíamos nuestro camino a descubrir los volcanes activos de Bromo e Ijen 😀