Cuando se viaja por largo tiempo es normal tener altibajos emocionales, sobre todo si se hace sola, y cuando llegué a Indonesia estaba en uno de esos momentos, y ese lugar, específicamente Ubud en Bali fue lo mejor que me pudo haber pasado.

A Indonesia lo escogí como mi quinto destino en este viaje que estoy haciendo, totalmente al azar. Luego me vine a enterar que estaba justo llegando al mismo tiempo que la temporada de lluvias jaja. Pero ni eso cambiaría los buenos momentos que pasé allí. Al final uno se acostumbra y ajusta los planes a la lluvia de cada día.

Mi vuelo venía de Dubai , con parada en Manila por 16 horas. Llegué en la mañana a la capital Filipina y mi vuelo a Bali salía a las 3.30am del siguiente día. Con cambio de horario y mal dormida, no lo pensé ni por un segundo, y como los Colombianos no requerimos visa allí, salí del aeropuerto y me fui para un hostal en el que descansé un par de horas y luego trabajé en mi computador.

Ya estaba lista para este nuevo país. Tenía muchas expectativas. Volé con una aerolínea de bajo costo llamada Cebu Pacific que es Filipina. Al ser de bajo costo ofrecen lo básico. Recomendación! Ir con los aparatos electrónicos totalmente cargados porque no hay conexiones en los asientos. Adicionalmente es mejor no pre pagar la comida porque no es buena. Se ve incluso mejor en la foto del empaque que por dentro jaja. Es mejor llevar algo de fuera o comprar los noodles en tarrito que ellos mismos venden

El vuelo llegó a las 7am al aeropuerto Internacional Ngurah Rai o más conocido como Denpasar, al sur de la isla de Bali, el cual en realidad está ubicado en Kuta y no en Denpasar, así que es mejor buscar alojamiento en la primera ciudad.

Leyendo en la red, encontré muy malos comentarios de Kuta. Incluso muchas personas recomendaban pasarlo por alto. Yo preferí verlo con mis propios ojos, así que decidí pasar la primera noche allí.

Primera recomendación. No montarse en los taxis del aeropuerto. Yo nunca lo hago, pero pregunto siempre los precios para ver qué tanto de más me están cobrando. Y allí en realidad es bastante. El precio hasta mi hostal era de 300.000rupias, que equivalen a 23 dólares. Pensé que tal vez podría compartir un taxi y empecé a buscar personas con cara de extranjeros. La primera persona que pasó fue un muchacho de Estonia, quien no iba para Kuta, pero tenía experiencia moviéndose por la Isla, así que me ayudó pidiéndo un taxi con la aplicación Grab, que es una especie de Uber, pero en Asia. Esta es mi segunda recomendación. Comprar una sim card y bajar la aplicación. Solo por comparar, el mismo recorrido lo iba a hacer por tan solo 12.000rupias, que es casi 1 dólar. Me estaba ahorrando 22 dólares. Sí! Así de extremos pueden ser los precios. Ese día tomé un carro, aunque también hay motos y son más económicas 🙂

El aeropuerto está en realidad dentro de la ciudad, así que el desplazamiento fue muy corto. En menos de 10 minutos ya estaba en mi hostal. Se llamaba Cara Cara Inn. No es de los más económicos, pero es limpio y bonito, con una buena zona social y sobretodo bien ubicado.

Después de descansar un poco fui a explorar la ciudad. Yo me imaginaba un lugar sucio y feo, pero no es para nada así, al menos la zona en la que yo me alojé. Es una ciudad con bastante comercio y es perfecto para comprar regalitos típicos para los que después de allí vayan a casa. También hay mucha oferta de bares y aunque las playas no son bonitas, se puede surfear. Los locales dan clases por 20USD. Es al parecer el destino de muchos australianos, tanto que son dueños de muchos de los locales de tatuajes y bares. Luego de un par de cervezas y comida me fui a dormir.

Al siguiente día iba para Ubud. La mejor opción para desplazarse hasta allí y la más económica es tomar un bus. Vale 60.000 rupias o casi 5USD. La empresa con la que tomé el bus se llama Perama. También se puede ir en taxi, aunque obviamente el precio aumenta, en promedio vale 300.000 rupias o 23USD; o en moto, pero es obligatorio devolverla en Kuta, así que eso restringe un poco los planes posteriores.

La carretera es angosta y pareciera que nunca se deja la población porque siempre hay comercio alrededor. Una hora y media después ya estaba en esta ciudad que me cautivó desde el principio.

A medida que caminaba empecé a ver en el piso unos cuadraditos hechos de hoja de palma de coco, con unas flores de diferentes colores dentro, a veces con dulces, arroz, e incluso cigarrillos, y con un incienso que le da además a la ciudad un olor muy agradable.

Luego un local me contó de qué se trataba. Se llama Canang Sari, y son ofrendas que hacen a diario a los dioses, y cada cosa tiene un significado. No están allí al azar.

A pesar de que Indonesia es un país 88% musulmán, Bali es en su mayoría Hindú. Hace 6 siglos la Isla de Java, que está al lado occidental de Bali, también era hinduista, pero hubo una revolución Musulmana y generó un desplazamiento sobretodo de la aristocracia hacia esta isla.

Aún hoy en día la religión es bastante marcada. Era mi primer contacto con el hinduismo. Al parecer es un poco más libre que el de India y más enfocada al animismo, es decir que le dan alma a los objetos. Sin tanto de textos sagrados, pero lleno de creencias en sus tres dioses:

* Brahma, quien es el dios creador. Simboliza el fuego. Su color el rojo y su animal el búfalo. Su esposa es Saraswasti, diosa del conocimiento.

* Wasnu, quien es el dios protector. Simboliza el agua. Sus colores son el blanco y amarillo y su animal es el ganso. Su esposa es Dewi Sri, diosa del arroz.

* Shiva, quien es el dios destructor. Simboliza el aire. Su animal es la garuga, que es similar al águila. Su esposa es Durga, diosa del dinero.

Por ende, en estas pequeñas ofrendas (Canang Sari), ponen flores de colores variados para representar a los tres dioses. Flores rojas para Brahma, flores blancas o amarillas para Wasnu y flores de algún color oscuro como verde o morado para Shiva. Los dulces, galletas, cigarrilos, son regalos para ellos. Bendicen la ofrenda con agua limpia y la ponen en diferentes partes de la casa a diario. Arriba para Brahma, en el medio para Wasnu y en el piso para Shiva. Luego ponen un incienso, que al ser encendido sirve como agente conector con los dioses. No hay una hora específica para hacerlo, solo debe ser antes del atardecer para que el sol sirva como testigo de estas ofrendas.

Lo bonito de esa cultura se mezcla con la arquitectura imponente de la ciudad. Templos por doquier, puertas con forma piramidal en la parte superior, talladas en piedra y con grabados dorados o de diferentes colores, dioses de piedra con arreglos de flores colgados en sus cuellos, ofrendas por doquier. Y para hacerlo aún mejor, los locales vistiendo sus atuendos típicos, denominados sarong, utilizados tanto por hombres como por mujeres. La diferencia es la forma en que lo llevan puesto. Los hombres utilizan dos y acompañan su vestimenta de un ureng, que es un gorro de tela. Las mujeres acompañan el sarong con una kebaya, que es una camisa de encaje. Son atuendos coloridos para ellas, aunque predomina el color amarillo.

Ya entendido un poco el tema cultural en la isla, y volviendo a mi experiencia, mis dos primeras noches no tuve tanta suerte con mi alojamiento y cambie de hostal 2 veces, pero para la tercera noche encontré el lugar perfecto. Usualmente no recomiendo hostales, pero este me enamoró, porque además conocí a personas increíbles que aún conservo como amigos 🙂 El hostal se llama Poshtel. Su dueño Putu es increíble y fue quién me explicó todo el tema de la religión y lo que escribo en este artículo;  y su hija Kelinda, que es la más amorosa de todas.

Ya instalada allí estaba a punto de descubrir el increíble Ubud, con volcán activo y todo 😀

Para tener en cuenta

* 13.000 rupias indonesas equivalen a 1USD

* Una SIM de 4GB – 6GB puede costar hasta 200.000 rupias, en lugares turísticos. Pero en realidad el precio no debe ser mayor a 80.000 rupias o un poco menos de 6USD así que es mejor tratar de negociar el precio o buscar en un mejor lugar.

* La mayoría de los locales Balineses no hablan inglés, así a veces digan que sí cuando se les pregunta algo 🙂  De todos modos la comunicación es muy fácil porque usualmente están dispuestos a ayudar desinteresadamente. Tienen una profunda creencia en el karma.

* Utilizar la aplicación Grab puede ser muy últil y económica. Funciona como Uber, y se puede pagar en efectivo.

4 Replies to “MI LLEGADA A BALI – INDONESIA”

  1. Gracias por ese aporte!

    Me llamo Eloy, en 3 meses dejare Londres para embarcarme en una aventura por Asia! Uno de mis destinos va a ser Bali! Todos estos datos me han venido de maravilla! Gracias !

    1. Hola Eloy! Que maravilla que te vayas a embarcar en esta aventura y me alegra un montón que mis aportes te hayan ayudado. Ya estoy preparando nuevos artículos de Indonesia con lugares que visitar para que vuelvas a pasarte por mi blog. Un abrazo y cualquier consejo que necesites déjame saber. Me puedes contactar por Instagram @somos.viajeras o por mi fan page en Facebook que tiene el mismo nombre 😀

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *