Al principio viajaba para conocer todos los lugares turísticos de las ciudades que visitaba, y aunque aún me gusta conocerlos, también me gusta ir lento y disfrutar de un café o una cerveza, y compartir con personas que voy conociendo por el camino.

Cuando llegué a Ubud, no tenía planeado quedarme tantos días, pero conocí a las personas perfectas, que estaban viviendo de la misma forma, así que aproveche para hacer actividades que usualmente no suelo hacer como mochilera, y decidí darme un lujito de vez en cuando.

Según mi experiencia, y a pesar de que no conocí todos los lugares turísticos que merecen la pena en este destino Indonés, puedo recomendar las siguientes actividades:

Templos

  1. Ir al templo Tirta Empul, que dista a 10 km de Ubud. Nosotros (un colombiano y un alemán que conocí en el hostal) lo hicimos en moto. Con la escampada, ya que diluviaba, la cual aprovechamos para tomarnos un cafecito, nos tomó alrededor de una hora larga llegar hasta allí.

Este templo es conocido por el agua bendita que emana de 18 chorros, ubicados en dos piscinas, en las cuales se hace un ritual muy particular. Quisimos hacerlo. Para mí era una invitación a un cambio que estaba buscando. Quería empezar a meditar y me pareció algo muy significativo.

Lo primero que hicimos fue alquilar la vestimenta para poder ingresar al agua. Por 10.000rupias (menos de 1USD) obtuvimos un pareo con una cinta para amarrar al cuerpo. Ya con el diseño del vestido listo y el pelo recogido, ya que es obligatorio para las mujeres, decidimos pagarle 2USD por cabeza a un guía para que nos explicara en qué consistía todo el ritual y entender su significado.

Haríamos una ofrenda, representada  en un Canang Sari, que son unos cuadraditos hechos de hoja de palma de coco, con unas flores de diferentes colores dentro, y con un incienso en la punta. En mi artículo anterior hay mucha más información de su significado.

Nos sentamos con los ojos cerrados mientras sosteníamos la ofrenda para pensar en lo negativo que queríamos dejar atrás y lo bueno que queríamos traer. Luego la pusimos en una especie de altar en donde había varias de ellas

De ahí nos dirigimos a los chorros de la primera piscina. El ritual se desarrollaría así:

  1. Poner las manos en modo de plegaria y decir 3 ohmmmm para sacar todo lo malo, todos los karmas.
  2. Lavarse la cara 3 veces
  3. Beber del chorro y escupir el agua tres veces
  4. Ponerse bajo el chorro por un par de segundos

Esto lo llevamos a cabo en los 10 primeros chorros. Los dos últimos están destinados para los funerales.

Luego pasamos a la segunda piscina. Allí hay 6 chorros, pero solo hicimos el ritual en el primero. Allí agradecimos por todo lo recibido e hicimos el mismo procedimiento.

Para mí fue el mejor templo, no solo por lo bonito que es, sino por todo el significado que tiene su ritual. Me dio mucha felicidad el poder estar entendiendo una parte de una cultura tan diferente a la mía.

Todas las personas pueden acceder, pagando una entrada de 15.000rupias, que es un poco más de un dólar.

Lo mejor es que ese mismo día hubo una ceremonia en el templo y todos llevaban sus atuendos especiales. Blanco para los hombres y las mujeres con sus mejores sarongs y kebayas. Nos quedamos un buen rato viéndolo y luego fuimos a conocer otro templo

2. El templo Gunung Kawi queda a tan solo 4 km del Tirta Empul, así que se puede visitar el mismo día. Es un templo diferente, en el que se ven tallados en la pared de roca 10 santuarios de 7 metros de altura, que se presume eran las tumbas del antiguo rey de la isla, familia y concubinas. La entrada tiene un valor de 20.000rupias o un dólar y medio. Para ingresar se debe utilizar el tradicional sarong el cual prestan a la entrada.

Una de las cosas que más me gusto es la localización. A su alrededor hay unos arrozales hermosos. De hecho antes de entrar almorzamos en un restaurante delicioso a mano derecha de la entrada y tenía una vista increíble. Un paraíso dentro del paraíso.

Luego de esto nos dispusimos a bajar las largas escaleras que conducen al templo. Ya iban a ser las 6pm así que tuvimos que recorrerlo rápidamente.  Aun así pudimos caminar por sus caminos dentro del bosque y apreciar su misticismo.

3. Otro de los templos que vale la pena visitar es el Ulun Danu Bratan. Es uno de los más importantes de Bali. Para llegar tomamos un carro que nos costó $400.000rupias o 30USD. Sí fue costoso pero lo dividimos en dos con un chileno que conocí en el hostal. El camino es largo, 45km recorridos en al menos una hora y media. Lo bueno es que ese día fuimos a otro templo y el camino es muy bonito, con unos paisajes muy verdes, así que al final valió la pena.

La entrada a este templo es de $50.000 rupias o casi 4USD. Está ubicado justo al lado del lago Bratan y es el segundo templo más importante de Bali. Dedicado a la diosa del agua Dewi Danu. Está a 1.200mts sobre el nivel del mar, por lo que la temperatura es más fresca que en el resto de la isla. Recomendaría llevar algo de abrigo. El lago está rodeado de altas montañas con un tinte de neblina que lo hace muy pintoresco. Perfecto para una bonita foto.

4.Y el último templo que visité fue el Taman Ayun, que está de camino hacia Ulun Danu Bratan, a tan solo 8km de Ubud.

Con grandes jardines, un laguito y las tan tradicionales puertas llamadas Candi bentar, las cuales son dos triángulos isósceles puestos simétricamente a la entrada de los templos, para separar a los mismos del área mundana. Al final del recorrido se encuentra la parte más alta del templo, al que no es permitido ingresar, pero se puede ver desde fuera. Lo más bonito son las pagodas de diferentes tamaños que están perfectamente alineadas.

Hay una infinidad adicional de templos, unos más importantes que otros. Yo hubiera querido ir al templo Pura Besakih, que queda en la falda del volcán Agung, pero dado que el volcán estaba activo, era imposible ir; y al Pura Tanah Lot, que queda al sur de la isla en un islote en el mar; cuando la marea está baja es posible llegar hasta él.

La próxima vez que vaya los visito 🙂

5.Ya habiendo pasado por los templos, el otro plan imperdible es ir al Monkey Forest o el bosque de los monos.

El valor de la entrada es de 50.000rupias o casi 4USD y está abierto de 8.30am a 6pm. Como muchos de los lugares en Ubud, este es un templo, pero dentro de un bosque de 27 hectáreas, en donde los monitos van y vienen con total libertad. Son muy simpáticos, hasta que se montan encima de los turistas para robarles la comida o los cigarrillos jaja. Son muy  rápidos y se aconseja no mirarlos a los ojos porque es como retarlos.

Tampoco es permitido tocarlos, aunque ellos a veces se acerquen. Como a mí no me hicieron nada los ví hermosísimos jaja, aunque es frecuente verlos pelearse entre sí. Es un plan muy divertido de hacer. Venden bananos a la entrada para alimentarlos y se ven desde que son bebés hasta su edad adulta.

  1. Mi primera noche en Ubud fui a un baile tradicional y lo amé. Hay varias opciones, pero el que yo escogí se llama Kecak Fire and Trance Dance.

En esta representación la música está hecha a capela por un grupo de aproximadamente 100 hombres que se sientan en círculo alrededor de los actores, para representar una historia mitológica hinduista, en donde príncipes y princesas son sus protagonistas. Al final hay un show en el que un hombre encima de un caballo hecho de paja apaga una fogata hecha en la mitad del escenario con sus pies. Sí! Con sus pies y sin zapatps :O También muy tradicional 🙂

El lugar en el que se presenta este show es en Pura Dalem Taman Kaja.  Las entradas las ofrecen vendedores que caminan por la ciudad llamando la atención de los turistas, y se presentan los miércoles y sábados a las 7 de la noche. El valor del show fue de 75.000 rupias o casi 6USD. Es un lugar pequeño y al final se puede interactuar con algunos de los artistas.

Hay otros shows y uno de los lugares en los que se pueden ver es en el palacio de Ubud, pero allí si la musicalización es con instrumentos. Lo tengo pendiente para mi próxima visita

7. Un plan imperdible es visitar las terrazas de arroz de Tegalalang, que están a 9 km de distancia de Ubud en sentido norte.

Nosotros rentamos una moto y en menos de media hora ya estábamos allí. Para acceder no hay que pagar nada, aunque en ciertas partes de la caminata piden una donación voluntaria; y lo hacen al menos en dos puntos porque los dueños de los arrozales son familias diferentes.

Se puede ver a las trabajadores recogiendo el arroz, si se está en la temporada correcta.

Por el camino hay personas con los típicos canastos para recoger el arroz. Algunos lo rentan para la foto por una donación voluntaria, aunque nosotros encontramos uno en la locación perfecta, en donde paramos a tomarnos un agua de coco y por supuesto no lo cobraban 🙂

8. Pero las terrazas no es el único lugar en el que se pueden ver arrozales. Alrededor de Ubud se puede hacer una caminata libre por los campos y es hermoso. Por la zona hay varios lugares para comer o tomarse algo.

.

9. Y estando en el país con mayor número de volcanes activos, cómo no ir a alguno? Yo fui al monte Batur, que se eleva a 1.717 metros sobre el nivel del mar. Está ubicado al noroccidente del monte Agung, que en ese momento estaba activo, así que quisimos ir para poder ver su actividad desde la distancia.

A las 3am nos estaban recogiendo en el hostal. Esta vez tomé un tour, de lo contrario habría sido casi imposible llegar. El valor 350.000rupias que equivalen a 27USD.  Luego de alrededor de una hora de recorrido, llegamos al punto en donde  comenzaría la caminata. Todos con desayuno en mano que nos dieron en una cajita, que luego casi nadie disfrutaría porque los monos siempre se los roban jaja;  y con linterna que el guía nos dio, empezamos a ascender. Una hora aproximadamente de caminata hasta el primer mirador en el que se puede optar por ver e amanecer, pero estando allí cómo no subir al punto más alto? Unos veinte minutos más de subida, pero esta sí es una subida más demandante. Es empinadísima y sobretodo muy resbalosa, porque es una mezcla entre ceniza y piedra. Después de un poco más de esfuerzo pudimos ver el amanecer, que se mezclaba con la actividad volcánica del monte vecino.

El camino de bajada fue muy pintoresco. Tomamos uno diferente al de la madrugada, y pudimos ver a los campesinos en su labor diaria con sus cultivos, más que todo de hortalizas.

10. Recorrer el mercado local temprano en la mañana. Nosotros nos levantamos a las 5am y acompañamos a la dueña del hostal para comprar los ingredientes del desayuno de esa mañana. En ese mismo recorrido más tarde en la mañana, las tiendas abren sus puertas para los turistas y la compra de regalos y prendas de vestir. Yo no me quedé con las ganas y compré mi respectivo sarong.

11. Y finalmente, si está en la onda de vida saludable, nada mejor que Ubud. Hay infinidad de restaurantes de comida vegana con opciones deliciosas, y muchos centros para practicar yoga y meditación. Muy interesante. Yo fui a algunas clases y me fue muy bien, excepto por una vez que me dormí meditando… pero es que estaba todo muy tranquilo, y el sonido de la cascada y los grillos me arrullaron!

Luego de varios días de felicidad en Ubud, era hora de conocer más de este fascinante país. Iría a las playas majestuosas de las islas cercanas. Las Gili y las Nusa 🙂

Prometo volver pronto!

4 Replies to “ONCE PLANES MIENTRAS SE VISITA UBUD – BALI”

    1. Hola Miriam! Yo diría que el más representativo es el Pura Besakih, aunque yo no pude ir por estar en la falda del volcán Agung, y en ese momento estaba activo 🙁 Igual el que a mi más me gustó por toda la experiencia fue el Tirta Empul.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *