6.30 am. Mi amiga Itaiana Rosita, quien es otra viajera como yo, me recoge en la scooter que rentamos el día anterior, para dirigirnos a Chalong, uno de los distritos de Phuket, en donde nos iba a recoger a las 7am la van del tour que contratamos para visitar la isla de James Bond.  Aunque en realidad no es solo esa isla la que se visita, sino varias, ubicadas en la bahía de Phang Nga.

Esos días habían estado un poco grises, y era probable que lloviera. Agosto es plena época de monzones en Tailandia, así que los chances de que llueva en cualquier momento son bastante grandes. Ya llevaba varios días pensando en el mejor día para ir, pero siempre algo pasaba, así que ya no había vuelta atrás. No iba a cancelar el tour, total, en las clausulas decía que si las condiciones no eran favorables, el mismo no se llevaría a cabo.

Una hora de recorrido hasta llegar a la bahía de Por, la cual queda en la parte norte de la isla. Yo vivo en la parte más al sur de Phuket, así que fuimos las primeras en tomar el transporte, y fuimos recogiendo al resto de turistas que habían pagado el tour, y así como yo, pensaban que era posible tener el dinero de vuelta por las malas condiciones climáticas.

Las primeras personas que recogimos fueron una pareja de Españoles muy simpáticos,  Leticia y Sid, y el siguiente en unirse fue Sebastián, un chileno que andaba recorriendo parte del sudeste asiático después de estar estudiando inglés en Australia.

Mientras esperábamos a los demás turistas, llovía sin parar, y pensamos que tal vez no se iba a llevar a cabo el tour. Es que parecía una tormenta de nunca acabar! Qué tal que fuera grave y nosotros en medio del mar? Pero por supuesto eso no pasó. Los tailandeses tienen experiencia con este tema de las lluvias, así que todo iba de acuerdo al itinerario.  Los grupos estaban en la agencia siendo divididos con manillas de colores, dependiendo la embarcación que iban a tomar. A eso de las 8.30am nos dirigimos al puerto para tomar nuestro transporte.

Solo se veían impermeables de todos los colores y filas para embarcar.

La excursión iba a tener una duración de alrededor 8 horas, y por supuesto había unas opciones más económicas que otras, basadas básicamente en el medio de transporte dentro del agua, dícese ferri, barco o bote de alta velocidad. La diferencia entre el de mayor y menor precio son alrededor de 8USD. Por esta razón decidí tomar la opción más costosa. Valor 1.500baht, o aproximadamente 45USD. La ventaja es que era en un bote de motor, lo que haría el desplazamiento mucho más rápido y el tope máximo de turistas era de 25 personas, un número bastante razonable. Adicionalmente incluiría algunas actividades extras, como por ejemplo el hecho de tomar el almuerzo en una isla y no en la embarcación.

Ya montados en el bote, salimos a nuestro primer destino. La isla Panak. Allí haríamos una parada para acceder a una pequeña cueva. A medida que nos acercábamos, repentinamente empezaron a aparecer entre la neblina, montañas rocosas que emergían del agua, creando un paisaje bastante particular y algo misterioso.

Ya acercándonos a las islas, estas se veían cubiertas por vegetación en la parte superior. No tienen ningún lugar en donde desembarcar. Son simplemente islotes de piedra, que parecieran haber nacido del agua como plantas.

Una vez visitada la cueva, volvimos al bote, y nos dirigimos a lo que para mí fue lo mejor de la excursión. La Isla Hong. Allí nos estaban esperando botes inflables de remos en los que nos fuimos montando por parejas. Nuestro marinero Khalan, era increíble. Cantó melodías Tailandesas durante toda la travesía, y eso hizo para mí, la experiencia aún mucho mejor.

Ya embarcadas, empezamos a avanzar y nos fuimos acercando a esa gran formación rocosa, a la cual accederíamos a través de los pequeños espacios que dejaba la terminación de la roca y el mar. Pero se veía casi imposible pasar por ahí! Además el bote era inflable. Qué tal se pinchara con la punta de alguna roca?

Aun así, cada barquita empezó a pasar por esos agujeros, por lo cual debimos recostarnos en repetidas ocasiones. Fue increíble. No parábamos de reírnos, con esa risita nerviosa de pensar que el espacio no fuera suficiente para nosotros.

Y luego, al haber pasado esas pequeñas entradas, era el momento de recorrer las cuevas, en las que a lo lejos, en su oscuridad, se podía ver la luz que nos llevaría a admirar la belleza que la naturaleza nos ofrecería en algunos segundos. Estábamos dentro de una isla rocosa, en la que si se miraba hacia arriba se podía ver el verde de la vegetación y las rocas que formaban figuras de animales como la piraña y el elefante; y si se miraba hacia abajo, no había más que el exquisito mar Tailandés. Azul, cristalino y tibio.

Unos 30 o 40 minutos después, fuimos dirigiéndonos de nuevo a nuestro bote. Los marineros de esta zona fabrican anillos con las hojas de árboles, y es otro medio de subsistencia, ya que los turistas usualmente les dan algún tipo de recompensa. Khalan por ejemplo fabricó uno para nosotras en forma de rosa. Muy bonito por cierto.

Listas para nuestro siguiente destino: Panyee Island.

Ya era hora del almuerzo, y tomamos rumbo a esta isla, que está habitada hace alrededor de 200 años, por unos pescadores nómadas Malayos. Ellos construyeron esta población sobre pilones en el mar. Sus casas son de madera y tienen su mezquita, colegio y hasta una cancha de futbol flotante.

Mientras los hombres están fuera pescando o en actividades de turismo, las mujeres tienen sus puestos de venta de artesanías y perlas. Al ser musulmanes, las mujeres van usando hiyab, es decir el velo que les cubre la cabeza.

Ahora sí era el turno de ir a la isla que da el nombre al tour. La isla de James bond, que en realidad se llama Ko Tapu. Resulta que parte de una de las películas del agente 007 llamada The man with the Golden Gun, fue filmada allí, y desde ese momento le dio la fama que hoy en día conserva la isla.

 Es una isla pequeña y se recorre en poco tiempo. En realidad a gente va a tomarse la foto con la roca icónica de la isla, la cual tiene según los tailandeses forma de uña, por lo cual también la llaman así, y por demás no hay mucho más que hacer allí.  Es bastante concurrida, lo que desde mi punto de vista no la hace tan atractiva, pero como va unida al resto del tour, funciona muy bien. Y por supuesto yo también me tomé la foto 🙂

Después de alrededor una hora allí, fuimos al bote para ir a nuestra última parada. La isla Naka. Allí se puede comer o tomar algo, y adicionalmente disfrutar del mar.

Al final del día, no volvió a llover y no hubo ninguna tormenta tropical 🙂 Incluso el clima estuvo fresco.

Recomiendo ir a este tour? Sí.

Se puede ir sin contratar uno? No

Yo recomiendo buscar precios en internet y compararlos con los de las agencias. En mi caso el precio que encontré en línea fue muchísimo mejor que el que pregunté en un par de agencias que crucé algún día que iba caminando por la calle. Sobre todo si se viene a la isla en temporada de lluvias que es la época más desocupada, los precios son muy negociables. Estaba todo incluído, es decir transporte terrestre, marítimo, bebidas no alcohólicas por supuesto, almuerzo y frutas.

Si usted viene a Phuket, es una muy buena opción para pasar el día 🙂

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