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Ruanda. Historia de un genocidio

Ruanda es un país conocido por la violencia que lo azotó en la década de los 90’s; en donde casi 1 millón de personas perdieron su vida debido a la etnia a la que pertenecían. La Tutsi!

Esta es la historia de un genocidio.

Pero primero pongámonos en contexto!

Ruanda fue un país conquistado primero por los alemanes en 1895, y luego en 1916 pasó a ser una colonia Belga, hasta que en 1962 se independizaron.

Antes de su llegada, en el país existían 18 clanes categorizados socioeconómicamente en Hutus, Tutsis y Twa.

Durante la conquista, por supuesto la iglesia católica jugó un papel importante, y durante el proceso de evangelización, incluyó una palabra llamada HAMITE, que era una palabra racista y que consideraba a los Tutsis como un grupo superior.

Los categorizaron como un grupo más inteligente, con rasgos corporales diferentes, además económicamente más poderosos, al ser desde antes de la colonia, el grupo que poseía el ganado. Les dieron cargos más altos en el proceso de colonización, teniendo siempre en cuenta que seguían siendo parte de la fuerza laboral.

Los alentaron a tener una mejor educación en escuelas nuevas.

Por lo tanto de algún modo la minoría tutsi que conformaba el 15% de la población, oprimía a la mayoría hutu que representaba el 84%.

En 1932, los belgas decidieron crear documentos de identidad en los que identificaban de qué clan era cada persona, haciendo aún más clara la división étnica, y por ende creando más racismo entre una comunidad que previa a la época colonial, vivía en paz y armonía, compartiendo un mismo idioma, religión y cultura.

En 1957 previamente a la independencia, el gobierno pidió más participación de la comunidad y empoderó a los hutus para crear un manifiesto.

En 1959 el rey de Ruanda Rudahigwa, que era del clan Abanyiginya perteneciente a los Tutsis muere, y la etnia empieza a huir porque los empiezan a masacrar.

En 1961, un hutu gana las elecciones. Gregorie Kayibanda, perteneciente a los PARMEHUTU o movimiento de emancipación Hutu. Su régimen buscaba perseguir a los tutsis y hacer una limpieza.

El decía que eran dos naciones en un mismo estado con diferentes hábitos, pensamientos y sentimientos, sin simpatía por los de la otra etnia.

Alrededor de 700mil tutsis fueron exiliados del país entre 1959 y 1973 y fueron a países vecinos como Uganda, el Congo y Burundi.

La clase alta de los hutus se llamaba Akazu. Eran hutus extremistas y Habyarimana era su representante. Desde 1973 fue el presidente de la nación. El MRND o movimiento revolucionario nacional para el desarrollo, fue el único partido político permitido en el país y empezaron a elaborar lo que sería el genocidio en 1994.

Por otra parte, en Uganda, los tutsis crearon un grupo denominado RFP, o Frente Patriótico Ruandés; y el 1 de octubre de 1990 invadieron Ruanda.

Se armó por ende una guerra civil.

Los franceses apoyaba al presidente.

El genocidio empezó en 1990, especialmente en la región de Bugesera, que colinda con Burundi al sur.

Empezó una campaña de intensa propaganda, persuadiendo a los hutus respecto a la forma en que veían a sus propios vecinos e incluso a miembros de su familia, y cómo debían desconfiar de ellos, justificando las matanzas.

En diciembre de 1990, sacaron los 10 mandamientos de los hutus, proclamando que cualquier hutu que tuviera negocios, relaciones amorosas o amigos tutsis eran traidores. Que lo único que proclamaban los tutsis eran su superioridad etnica, pero que eran deshonestos.

Todo lo concerniente a política, economía, educación, fuerzas armadas, administrativas debía ser en su mayoría o exclusivamente hutu.

Los solían llamar INYENZI que quería decir cucaracha.

Incluso periódicos, radio y televisión, incitaban al odio contra los tutsis.

En agosto de 1993 se celebra un acuerdo de paz entre el RFP y el gobierno de Ruanda. Se llamó el acuerdo de paz de Arusha. Se iban a integrar, desarmar, y a crear un gobierno transicional democrático.

Habyarimana a pesar de que firmó el tratado, no quería que eso funcionara, y compró armas a los franceses por 12 millones con un prestamo del gobierno francés.

El 10 de enero de 1994, un informante habló sobre entrenamientos que se hacían a 300 personas por semana para ir contra los tutsis. Se matarían mil personas cada 20 minutos

UNAMIR (Naciones Unidas) dijo que no podía hacer nada para protegerlos. Y aquel informante llamado “Jean Pierre” desapereció.

El 6 de abril de 1994 el presidente de Ruanda volaba a Kigali junto con el presidente de Burundi, pero dos misiles hicieron que el avión cayera (20:23h)

A las 21:15 empezó la búsqueda y los disparos y se empezó a ejecutar el plan.

Hoy en dia aun está en discusión quién ejecutó el plan. Si el RFP, o extremistas hutus para detonar el inicio del genocidio que venía planeandose tanto tiempo atrás.

Lo que pasó entonces fue que esa noche, la milicia empezó a caminar la ciudad en búsqueda de los tutsis para asesinarlos. El genocidio había empezado. No hubo compasión.

Usaron machetes, pistolas o cualquier elemento que pudiera causar una muerte dolorosa.

El 7 de abril 10 soldados belgas que protegían al 1er ministro fueron asesinados. Incluso los hutus los culparon de la caída del avión. Hay un memorial para ellos que se puede visitar en Kigali.

Ponían controles en las calles. Cualquier tutsi que pasara por ahí era humillado, torturado, golpeado, mutilado, violado, asesinado y dejado tirado en la calle.

Ruanda se había convertido en una nación brutal, sádica, sin piedad, en donde asesinos mataban a gente inocente.

En este evento no se salvaron ni las iglesias, a las que acudieron centenares de personas buscando sobrevivir.

En Nyamata Bugesera,una población que queda a 45 minutos de Kigali, alrededor de 10mil personas fueron asesinados en una iglesia. Las mujeres eran violadas mientras los asesinatos. Incluso estas violaciones eran perpetuadas por hombres que sabían que eran HIV positivo.

En Nyarubuye Kibungo, la iglesia, convento y escuela, fueron convertidos en centros de asesinatos, donde más de 20mil personas fueron asesinadas.

En Ntarama Bugeresa, mujeres, niños y ancianos que estaban en la iglesia fueron asesinados con granadas lanzadas al edificio.

En la iglesia de St Familie en Kigali, que también tenía gente dentro, su padre Wenceslas, apoyó a los hutus para que los asesinaran.

En la iglesia de Nyange, el mismo padre Seromba, mandó a encerrar a 2mil personas para asesinarlas.

Mujeres y niños eran el mayor target, ya que el objetivo era no dejar nuevas generaciones de tutsis.

Los niños hutus eran empujados a cometer crimines, e incluso a asesinar a sus amigos.

Mujeres tutsis o hutus casadas con tutsis, eran obligadas a asesinas a sus hijos.

Les cortaban los tendones antes de hacerles cualquier cosa para que no escaparan.

Hacían que las familias presenciaran las atrocidades.

Asesinaron alrededor de 1millón de personas. Pero ese no era su único objetivo. También la tortura, mutilación, violación y hambruna. Robos, demoliciones. Todos iban sin ley haciendo lo que querían. Todo era caos.

Dejaron más de 300mil huérfanos

Naciones Unidas en vez de ayudar, se fue. Diplomáticos y expatriados se fueron y dejaron a sus suerte a sus amigos y empleados. No hicieron nada para salvarlos. En cambio, miembros del régimen de Habyarimara fueron evacuados.

Ningún organismo internacional llegó a ayudar. Todos veían desde fuera como se asesinaban.

Solo cruz roja y médicos sin fronteras se quedaron.

Francia fue visto como un aliado de los asesinos al entrenarlos y darles armas.

De las 50mil personas que se escondieron en las montañas, solo unas mil sobrevivieron. Se defendían con piedras, y lo que tivieran a su alcance. Mientras que los otros los atacaban con armas.

Finalmente, en Julio, el RFP logró terminar con la guerra. Muchos hutus empezaron a huir, y gran parte de los más de 2millones de tutsis que mucho tiempo atrás estaba en campos de refugiados en Tanzania, Uganda y Zaire, volvieron.

Se estima que el 80% de los niños experimentaron al menos una muerte en su familia. 70% presenció algún asesinato y 90% pensó que iba q morir.

Luego del genocidio, el RFP trajo un nuevo gobierno con unidad nacional en donde podían vivir todos sin buscar venganza.

Utilizaron el sistema local de justicia llamado GACACA (gachacha). La idea era castigar a los perpetradores, mientras se reconstruía la sociedad. Reunían a los perpetuadores junto con las personas que habían sido sus víctimas, y se les daba una condena.

Para 2012 se habían enviado a tribunal más de 1209 organizadores del genocidio y es hoy en día una organización post conflicto que genera justicia en el mundo. Según sus estatutos, los participantes en el genocidio podían durante su condena ayudar a reconstruir casas de los tutsis, construir carreteras, o pagar la sentencia completa en las cárceles.

Hoy en día el país se ve en paz. Lograron lo que muchas naciones han visto imposible. Lograron La Paz.

Desde mis ojos vi en Kigali una ciudad limpia, verde, organizada, desarrollada y con muchas más oportunidades de crecimiento a futuro.

Me sentí segura con sus habitantes. No vi en sus ojos ningún tipo de odio, sino por el contrario, gente educada y con muchas ganas de seguir creando una sociedad desarrollada.

Cómo lo han conseguido? Con un líder que se ha propuesto sacar adelante al país. Le pregunté a algunos de sus habitantes si estaban felices de quien los lideraba, Paul Kagame, uno de los líderes de RPF durante la época del conflicto. Ha gobernado por los últimos 23 años.

La respuesta generalizada fue que sí, aunque a nivel mundial y seguramente internamente también, hay muchas dudas de ciertos actos que ha cometido de venganza contra líderes hutus, y la forma en cómo ha logrado tal desarrollo y buena conducta de sus habitantes.

Algunos hablan de explotación de recursos minerales de su país vecino El Congo. Otros hablan de un estilo de poder represivo.

Es difícil saber a ciencia cierta los hecho reales, pero lo que si es un hecho, es que Kigali y algunas poblaciones cercanas que logré visitar en Ruanda, funcionan muy bien, y eso se nota desde que se cruza la frontera con su país vecino, Uganda.

Ojalá tantos países del mundo pudieran perdonar los conflictos internos y construir una sociedad justa y con tantas oportunidades de seguir creciendo.

Ahora, habiendo entendido esto, en Ruanda hay varios memoriales que pueden ser visitados para aprender de la historia. En casi todos están enterrados cientos de víctimas del genocidio de 1994, y la mayoría de estos lugares fueron escenario de esta triste historia.

Yo tuve la oportunidad de visitar 4 de ellos. Todos son gratuitos y tienen como regla no poder tomar fotos ni videos, a excepción de hacerlo desde fuera.

Memorial del Genocidio en Kigali – Ruanda

Este es tal vez el memorial más visitado en Ruanda, por estar en su capital.

Antes de iniciar la visita hay un video que pone al visitante en contexto sobre la historia de lo que pasó a través de historias de algunos de los sobrevivientes.

Luego se puede acceder a un museo en donde se explica con claridad la historia desde la época de la conquista, hasta hoy en día. Se da a conocer la forma en que el país trabaja en pro de una vida en armonía, y en donde ya no se menciona más la etnia a la que se pertenece. Al final del recorrido hay fotos de muchas de las víctimas.

En el seguno piso está la parte más desgarradora del museo. Una sala en donde hay fotos de algunos de los niños que sufrieron durante esta sangrienta guerra y un poco de su historia.

También hay una sala dedicada a genocidios que se llevaron a cabo en otrs lugares del mundo:

 

* Los hereros en 1904 – 1905. Namibia perpetrados por los alemanes

* El holocausto nazi 1939 – 1945

* Treblinka – Polonia. Holocausto nazi

* Cambodia 1975 – 1979

* Los Balcanes. Bosnia, en los 90’s

 

Finalmente, en la parte de afuera, está la zona en donde reposan 250 mil cuerpos de personas que perecieron entre Abril y Julio de 1994.

Memorial del Genocidio en Ntrama – Ruanda

Ntarama – Bugesera, es una población a 32 kms de Kigali. Es posible ir en transporte público desde la estación de buses en Nyanza Kicukiro – Kigali.

Aquí quedaba una iglesia católica, en donde murieron 5 mil personas el 15 de abril de 1994.

Aun está en pie la iglesia, en la que hay algunos craneos de las víctimas, y pertenencias de quienes estuvieron escondidos alli, incluídos rosarios, lámparas, maletas, ropa, etc.

También se puede ver la escuela dominical, donde los niños eran evangelizados, y la cocina. En todos estos lugares aún hay recuerdos de este fatídico día.

Así como en el memorial de Kigali, hay una zona en donde descansan los cuerpos de las víctimas. Sorprende un poco que hay acceso hasta la parte baja, en donde no esperaba ver una gran catidad de ataudes adornados con tul blanco, y en donde reposan los restos de muchas víctimas.

Memorial del Genocidio en Nyamata – Ruanda

Nyamata – Bugesera, es una población a 41 kms de Kigali. También es posible ir en transporte público desde la estación de buses en Nyanza Kicukiro – Kigali. De hecho está a pocos kms de distancia de Ntarama.

Aquí también quedaba una iglesia católica, en donde murieron 10 mil personas que se refugiaban dentro.

Aun conservan la puerta original de la iglesia, y se ven las marcas de las granadas que lanzaron para poder abrirla. Una vez dentro, murieron muchas mujeres, niños y ancianos.

También hay algunos ataudes y muchas prendas de vestir. En el centro de la iglesia se puede descender a una zona en donde hay cráneos y en la parte de abajo un ataud, que según el guía, lleva los restos de una mujer , que representa los cientos de mujeres que sufrieron durate este genocidio.

Así como en los otros momoriales, hay una zona en donde descansan los cuerpos de las víctimas. Aquí la zona en donde están los ataudes es muho más impresionante. El techo es más alto y el pasillo mucho más angosto, por lo que llega a ser un poco claustrofóbico ya sensación de estar ahí es muy fuerte.

Memorial de los soldados Belgas

Este memorial está en Kigali y es el lugar en donde 10 soldados Belgas de Naciones Unidas fueron asesinados horas después de que el avión presidencial fuera derribado, asesinado a los presidentes de Ruanda y Burundi.

Los hutus incluso los culparon de haber sido los artífices de la caída del avión. En realidad no fue así.

Allí cuentan un poco sobre la historia de esta tragedia.

El ingreso también es gratuito.

Monumento a los soldados Belgas muertos Ruanda

Visitar estos memoriales en Ruanda es fuerte y nos hace pensar en cómo la humanidad puede cometer este tipo de actos, pero así mismo, de algún modo nos muestra que luego de tanta brutalidad, se puede trabajar para recosntruir una sociedad que para los ojos de cualquiera ya no tendría salvación.

Este es un ejemplo para muchos.

Y a ti te gustaría visitar Ruanda y conocer la historia de primera mano?

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