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Viajar sola Templo Laos

En el año 2017 emprendí mi segundo proyecto de viajar sola como una decisión de vida y sinceramente no tenía idea de cómo iba a ser. Un año atrás había estado en Europa por cuatro meses y medio, pero había sido diferente. No mejor ni peor. Simplemente diferente. Ahora iba sin tiquete de retorno.

Quería explorar un continente nuevo, que fuera seguro para viajar sola, y me trajera nuevas experiencias y retos. Así que decidí que el sudeste asiático era la mejor opción. Un destino lleno de lugares increíbles y seguro para una mujer que decide emprender un viaje en solitario.

Al final fueron 17 meses en que recorrí 20 países, no solo del sudeste asiático, y pude ver de cerca culturas que jamás pensé ver en mi vida.

Singapur, Tailandia, Filipinas, Emiratos Arabes, Indonesia, Vietnam, Laos, Camboya, Malasia, Corea del Sur, Taiwan, Hong Kong, Myanmar, Israel, Palestina, Jordania, Turquía, Italia, España y Portugal.

Países con una cultura tan diferente pero a la vez similar a la nuestra.

Budismo, Hinduismo, Islamismo, Cristianismo, Catolicismo, Protestantismo, Taoismo. Religiones que aún no termino de entender.

Todas con cosas positivas como negativas, que hacen que los pueblos tengan fé en algo y salgan adelante de algún modo, pero en donde la mujer lamentablemente en algunos casos sigue siendo vista como un ser inferior, o simplemente con menos privilegios o derechos.

Eso es algo que entiendo aún mucho menos, y agradezco lo privilegiada que fui al nacer en una familia que me ha dado la libertad de ser quien yo quiero ser.

Muchas veces me preguntan acerca del por qué viajar sola, si estoy casada, si tengo hijos y tal vez no entienden el hecho de que una mujer después de los 35 esté soltera y pueda recorrer el mundo por su cuenta.

Quizas en Colombia para algunas personas tampoco tenga sentido. Lo que yo sé es que mi decision de iniciar esta travesía de viajar sola por el mundo, ha sido la más acertada de todas y tomaría la misma decisión mil veces más si así tuviera que hacerlo.

Y cómo fueron esos meses lejos de casa?

Algunos pensarían que por estar viajando, todos los días deben ser increíbles. Pero aquellas no fueron unas vacaciones, sino mi vida en otro lugar del mundo, y como todos tengo días perfectos y otros no tanto.

Días que recordaré toda mi vida por lo increíbles que fueron. Como el bucear con mantarayas y tortugas, caminar junto a elefantes, ver orangutanes en su hábitat, ascender a volcánes en actividad, pasear en jeep por la dunas del primer desierto que visitaba, ver los mejores atardeceres de mi vida y miles de maravillas más.

Y otros que quisiera que no hubieran llegado, como el hecho de que mi papá también emprendiera un viaje casi al mismo tiempo que yo, pero sin retorno.

Monte Batur volcán frente

He tenido miedos viajando sola? Claro que sí. Muchos, pero he seguido adelante sin parar, así haya momentos en que me sienta débil y vulnerable. Además recuerdo que la decisión que tomé conlleva muchas cosas, y trato de no dejar que días malos opaquen los increíbles momentos que tengo.

En esos meses me ilusioné y fui feliz. Y también se me rompió el corazón. Entendí el valor de una amistad y de estar junto a esos amigos con los que pasé momentos inolvidables. Y también entendí el goce de la soledad y de no estar haciendo nada.

He entendido que hay que dejar ir, y que las cosas no siempre se dan como yo quiero que se den así duela.

Además, viajando he aprendido más de geografía e historia que lo que recuerdo haber aprendido en el colegio. Y al menos conozco tres palabras del idioma de cada país que visito, porque considero que al menos debo saber como decir hola, adiós y gracias en un territorio que me abre sus puertas para explorarlo.

Eso ayuda mucho, sobretodo para crear una conexión con quien nos relacionamos en el día a día. Porque no hay mejor forma de conocer un lugar que interactuando con los locales. Ellos nos muestran mucho más que un monumento.

También he aprendido que una sonrisa es más importante que cualquier palabra, y rompe cualquier barrera idiomática y cultural.

Comida callejera Vietnam

Ahora soy más confiada y mucho más descomplicada. Se puede vivir con poco y ser totalmente feliz. Lo veo a diario en mis travesías.

Siento que entre más tenemos, más esperamos y eso puede generar insatisfacción e infelicidad.

Estoy agradecida por tener la fortuna de haber hecho ese viaje sola, lleno de aventuras y sin muchos planes.

Simplemente me dejé llevar y sin planear mucho encontré lugares increíbles.

Ese viaje no tuvo nada de lujoso. Viví bien pero barato. Con lo básico. Comiendo comida local de los puesticos de la calle, y alojándome en hostales o albergues familiares, teniendo en cuenta que a veces las opciones eran muy restringidas y había que tomar la única alternativa que hubiera.

Al viajar sola, me he demostrado lo guerrera que soy y que puedo llegar a ser y eso me encanta. No quiero ser una princesa que no sabe nada del mundo real.

Pude conocer personas encantadoras y que ahora son mis amigos. Aunque también conocí personas que aparentemente no me aportaban mucho, y al final me dieron un aprendizaje.

Viajándo también he visto que el racismo existe y la superioridad en el color de la piel está aún latente, pero también ví a quienes luchan por una igualdad para todos en este mundo tan grande pero a la vez tan pequeño en el que vivimos hoy en día.

He reconocido la sencillez de la gente, y su interés por conocer de nosotros. Siempre queriendo saber de dónde venimos y pidiendo una foto para tenerla con ellos.

El viajar sola me ha permitido tener una conexión increíble con la naturaleza y me de sentido libre al poder estar en ella en cualquier momento que quiera. Rios, cascadas, montañas, desiertos, playas, manglares, volcanes, campos, selvas… todo tan increíble y perfectamente puesto allí, que duele pensar que está corriendo peligro de ser destruída.

Y lo mejor de ella, sus habitantes los animales. Me aterra saber que muchos de ellos están en peligro de desaparecer por las ganas del hombre de querer controlar todo y sacar ganacia de un mundo que está gritándonos que dejemos de dañarlo.

Atardecer Indonesia

Será tan difícil que vivamos todos en el mismo lugar sin afectarlo negativamente? Yo quisiera poder hacer mucho más por él y aveces me frustra ver paraisos consumidos por el plástico y animales encadenados o drogados para el entretenimiento del turista.

Me pregunto si no sería mejor ver las cosas en su lugar como debería ser, y tener el placer de ver a los animales en libertad si ellos nos permiten hacerlo 🙁

Descubrí la forma en que me gusta viajar. Lento, sin muchos planes, y sin preocupaciones. Siguiendo mis sueños y haciéndolos realidad.

Hsinbyume Pagoda Myanmar

A quienes tienen incertidumbres o miedos, viajen sin temor.

Una mujer que viaja sola se vuelve más valiente, arriesgada, segura de si misma, creativa, fuerte, pero a la vez más sensible, más sociable, y desarrolla su sentido de ubicación y planeación.

Viajar les da alas.

Viajen y vean el mundo con sus propios ojos y encuentren lo bonito y feo de él. Siempre piensen cómo pueden aportarle al mismo para hacerlo mejor.

Piérdanse, así conocen mejor.

Pregunten, así entablan relaciones.

Prueben, se podrían sorprender con sabores nuevos.

Bailen ritmos nuevos.

Mójense y despelúquense que a nadie le importa cómo se ven más que a ustedes.

Ensuciense que así se goza más…

Vida hay una sola y se vive mejor viajando.

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Humberto
Humberto
2 years ago

Me gusta tanto tú historia, tu vida, la decisión que tomaste… Ya sabes que te envidio de manera sana claro 😁 estoy seguro que eres pura inspiración para mucha gente , para mí lo eres.

Paulina
Paulina
2 years ago

Hola tu mensaje es muy inspirador porq en este momento estoy sin trabajo y mi único sueño es viajar, tengo 39 años y tú cómo hiciste para ahorrar dinero y cómo sabes cuánto gastar cada día?

Irene
Irene
2 years ago

Hola Ericka! Me ha encantado tu post! Has resumido muy bien una gran cantidad de emociones y vivencias. Me siento muy identificada contigo, sólo que yo aún no he salido sin billete de vuelta, la decisión la tengo tomada, y tengo mis planes, pero aún me falta un tiempito. Hasta que eso ocurra mi cabeza gira alrededor del viaje que haré, es lo que mueve mi mundo ahora mismo. Hasta entonces sueño con sentir lo que tú has contado aquí, paisajes, sabores, animales, personas… Mujeres como tú son las que me inspiran y me animan a seguir mi camino, a saber que se puede!
Eres un modelo. Ánimo con todo!
Irene (elmundomijardin.com –> un intento de blog para cuando dé el gran salto jejeje )

César
César
1 year ago

Me ha gustado mucho este artículo.

Sandra
2 months ago

Linda. Es un álbum lleno de vida y de momenntos. Me alegra tu felicidad y espero que pronto puedas seguir viviendo para seguir leyendo tus lindas historias. Una abrazo mi Eri. A pesar de la distancia te llevo en mi corazón ❤ un abrazo. Sandra Mora.

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